viernes, 23 de agosto de 2013

Te quiero rápido

Los viernes volveré a estar viva,
porque llego y tú estás esperando,
o vienes y no me haces esperar.
El cielo estará lleno de estrellas
que no veremos.
Y contarás sin querer los golpes
contra la pared,
o las guarradas que le grito al techo.
Los sábados veinticuatro horas,
enteras, con todos sus minutos,
para escoger qué, dónde y cómo,
y auguro que lo sé.
Los domingos estaremos guapos
y tristes,
desnutridos,
cansados, felices,
y seguiremos con el asunto
del día de ayer.
El lunes será horrible:
-bienvenida al mundo real,
tu rutina te ha echado de menos,
y espera, tediosa-.
Martes comienza la cuenta atrás,
y cuentas con el cronometro más lento
de la historia.
Miércoles es un día menos
y una pelea más.
El jueves te odio,
y el viernes vuelvo a quererte
y a estar viva.

Tú sigue girando.
Cada semana es como haber conseguido
dar muchas vueltas completas
en un columpio y saber que
cuando perdamos velocidad
la hostia va a ser monumental,
y también que da igual porque el mareo vale la pena.
Así que sigue girando,
y corramos más.
Te quiero rápido,
tenemos poco tiempo.

1 comentario:

  1. Incólumes, instantáneos
    son los síntomas del gran amor;
    velocísimos haces en el tiempo compartido:
    tu gozo y sombra.
    Convertir la sonrisa en loca conversación,
    incuestionable sensación
    de un culpable enamorado.
    Salvar tu luz brillante en los ojos
    enseñanza primera de mi cariño,
    proseguir enigmáticamente mirándonos
    mi única promesa.
    Vida mía, ilusión de mi alma
    convierte mi tiempo
    en una búsqueda feliz,
    en la conquista del ser total;
    último ser, sincero ser,
    ser mortal unido a mí.

    (Me has inspirado Musa)http://elhpc.blogspot.com.es/

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