viernes, 26 de abril de 2013

Tú monopolizas todas las veces

El miedo a veces me viste de valiente,
y otras
me pide que corra.
Últimamente me inventa pesadillas
que tienen que ver contigo
y quiere ponerte al nivel de mis monstruos
pero cómo vas a asustarme
si veo mi vida en tus ojos.
A veces, me volvería invisible
y otras
te agarraría la cara con las manos
y me acercaría
de manera que no veas nada
que no sea yo.
Ahí te plantaría un beso de los míos.
Porque no es un beso
si no te lo planto,
no 'te lo doy',
te lo planto profundo en los labios.
A veces me volvería invencible
si no aparecieses tú con tus tormentas
y no me gustase tanto, tantísimo,
el desastre que dejas.
A veces buscaría refugio
por cada una que me pillas
con las ganas a la intemperie
expuesta,
pero entonces te escondes en mí
y soy yo la que tiene que ser casa
y cómo voy a dejarte ir así
y cómo voy a pasar de esa boquita de triste,
de drama.
A veces, jugaría a ser la que vuela
la puta que escondía libros en macetas,
la que no se acuerda de ti
por acordarse de otros.
Pero para qué andar con mentiras
si mentir es otra forma de contarte
todo,
absolutamente todo el rastro
que dejaste dentro de mí.
Que a tu lado, las verdades no se atreven
a doler demasiado.
A veces acabaría con todo
por el simple y cobarde hecho
de no tener que elegir.
Que tu lista de pequeñas huellas
está llena de valientes
que se atrevieron a quererte,
a dejar sus perfumes en tu almohada,
el roce de sus labios en los tuyos,
y hasta el fantasma de sus suspiros
entre tus sábanas,
y ¿tú qué?
tú nada.
Pero dicen que hasta el más cobarde
ha sido capaz de convertirse en héroe
por un amor.
Quién sabe si llegas a ser lo suficientemente
cobarde.
A veces imagino como sería recordar
que tengo mala memoria,
que no sé acordarme de ti.
Con lo bien que se me da
olvidar todo lo demás.
Ojalá ser capaz de convertirte
en despiste.
A veces voy de viaje
y no dejo de pensar en ti,
y en que la persona de al lado
no sabe el lugar que está ocupando.
A veces sobrevivir no apetece,
y tentar a la suerte
con vicios dulces
no cumple las expectativas.
A veces querer
y no querer estar contigo a la vez
es insoportable.
Tal vez sea una chica de plurales,
pero en mi cuerpo no caben tantas contradicciones.
Tengo que desmentir
todas las dudas que se creen verdades,
tengo que inventarte una solución
lo suficientemente valiente.
Tengo que empezar a averiguar
qué hago contigo
además de escribirte.
Y sobretodo,
tengo que inventar
qué haré sin ti.



4 comentarios:

  1. Pufff... me he sentido en cada una de tus palabras.
    Una entrada preciosa. PRECIOSA.

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  2. Increíble andrea! Cada vez me gusta más cada cosa que escribes!

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  3. A veces querer
    y no querer estar contigo a la vez
    es insoportable.

    Con esto ya me lo has dicho todo.

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