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martes, 24 de enero de 2012

Terremoto rubio en el mundo Playmobil

Y el cuento de una luna que por más que brillase no le hacía competencia a los diamantes que rodean dos pupilas que te cuentan la historia del pirata mala pata y un Barba Negra de barba blanca. Del playmobil con el ojo morado que se llevaban en ambulancia y cómo había encontrado vendas mágicas que tardan dos minutos en curar. Del avión que se estrella contra un barco y la historia de amor que surge del accidente.
Un pequeño sueño de muñeca torpe que en lo que te baila su historia se cae una vez por cada coma. Por hacer más entretenida la pausa. Te sumerge en su imaginación y ya te tiene hipnotizada, aunque le prepares la merienda y la deje sobre el primer cajón, te diga que luego se lo acaba y te lo encuentres al día siguiente en el mismo sitio, pan Bimbo duro y jamón seco. Pero se lo dices y se ríe y te manda la regañina al parque donde se olvidan las broncas. Y es que ella sabe que sonríe y deja rastro de corazones compungidos.
Despierta huracanes en la alfombra, y te absorbe y ya no sabes ni donde estás.
Es poco más de medio metro y destaca por encima de todos.
Tiene efecto rebote de encanto que dura por semanas.
Es una trenza rubia que te enreda en su mundo y ni quieres ni puedes escapar, te sube a la torre como la más bella Rapunzel y te quedas viciado a sus historias eternamente. Y no existe centro de rehabilitación ni cura para esa droga de cuento y sonrisa. Es ella solita, con sus nueve primaveras, la que consigue todo eso y más. Y nos vuelve locos y todavía no nos la comemos, pero nos falta poco.
Nuestro pequeño desastre:

domingo, 7 de noviembre de 2010

Pequeña

Un sueño de muñeca bonita vestida de azul, mamá te ha obligado a ponerte vestidito, y tú, ansiosa de aventuras te arriesgas a mancharlo para obtener aquello que has visto y debe ser tuyo, pasando por encima de saxofones soprano, se esconde en el portal del juego del cielo del juguete robado. Ni muñecas ni carritos son para ti. Todo lo que necesitas es imaginación, poderosa imaginación. Con la que ves duendes azules, fumas cigarros de plástico con guantes sofisticados, a los que inventas boquillas que hacen que el humo no llegue a los pulmones, cigarros que se convierten en puros de boda en la que tu eras el novio, y te pones la pajarita y te arreglas con Nivea para tener la cara como el culito de un bebe. Inventas mil historias, en las que de vez en cuando hay un 30% de verdad. Desvaríos que tan solo tienen 8 primaveras, y que me cuentas mirándome con esos dos ojitos claros, tan bellos, hermosos y pequeños como los labios y la nariz que forman esa carita redonda, medio cubierta siempre por esa maraña de pelo rubio que no te dejas peinar.

Disfruta, pequeña, de esa sonrisa que nadie te puede quitar.