lunes, 15 de agosto de 2011

Nada de antes, mucho de después

Montones. Un montón de sueños robados, un montón de heridas mal curadas.
Unas manos que acariciaban tan hondo que dolía, unos labios con complejo de imprenta que usaban como tinta saliva permanente. Y unos ojos que llenaron mis sueños de mares.
Palabras rotas, frases que perdieron su sentido y textos que llevaban tu nombre.
Ahora ya no sirven, ahora leo y no los entiendo.
Lo intentaba solo porque me recuerda a mi tú.
Porque he entrado en un mundo paralelo, un lugar donde no es verano, y llueve, y la lluvia es caliente, para mi todo es una torre de babel y hay un hombre que llena las calles con poemas... pero sobretodo hay una idea en cada esquina, una idea con nombre, apellidos y número de teléfono, una idea que casi me da la mano a miles de kilómetros de distancia. Una puerta que me ofrece gentilmente el paso. Nuestro sueño, y hecho de cosas irreales, pero nuestro. Un susurro que promete despertarme todas las mañanas con un "buenos días..." y tocándome el pelo.
He decidido regalarle mis días a cambio de que todos empiecen con un primer beso.
Que conviertan en único un amanecer tras otro. Sus ojos llenarán mis sueños de acordes, filtrándome melodías en vena que limpiarán el corazón y aliviaran el escozor de la sal de aquellos mares.
Una premonición que deja obsoletos mil dejavus de conversaciones y algo roto.

3 comentarios:

  1. Uffff... me dejas... sin palabras,aunque me arrancas de mi silencio. Casi lloro de emoción imaginando esos montones, aunque ahora vea mucho de antes y nada de despues.. Un beso Aileen

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  2. Mil gracias por tus palabras sirenitaaa :)

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